¿Qué significa Diferir las Gratificaciones?

Si hay un aspecto importante que tienen muy presente los Millonarios del Mundo, es postergar las gratificaciones personales. Ellos prefieren diferirlas hasta cuando no sea el momento apropiado para tomarlas.  

Según el Dr. Camilo Cruz, destacado conferencista y científico, dice que si hubo algo que caracterizó las dos últimas décadas del siglo XX, fue la comercialización de cuanto podía ser comercializable. 

La Navidad, la pascua, el día de la independencia y cuanta fiesta había y se celebraba en cualquier país del mundo, se convirtió en una venta más de realización, una oportunidad para comprar dos y llevar tres, o la gran trampa de compre ahora y pague después.
Esto trajo como resultado una sociedad de consumo, que para justificar dichos comportamientos mediocres y compulsivos, que poco a poco sumieron en la ruina financiera a cientos de miles de personas, buscó justificar dicha mediocridad inventando nuevas enfermedades.
De repente, el malgastar dinero comprando compulsivamente, dejó de ser considerado como una forma irresponsable de actuar y se elevó al nivel de adicción.

Los poseedores de este mal hábito pasaron a ser enfermos, pobres víctimas de esta incontrolable adicción. El sobrecargar las tarjetas de crédito se concibió como un síndrome propio de la época, una manera más de combatir el estrés. Muchas de estas personas al verse enterradas por las deudas renunciaron a toda responsabilidad, decidieron declararse en bancarrota y empezaron de nuevo este círculo vicioso.


Lo cierto es que todas estas son situaciones sobre las cuales nosotros tenemos control absoluto y la manera de salir de ellas es comenzar por aceptar el cien por ciento de la responsabilidad por nuestro éxito y bienestar financiero.  Uno de los hábitos más importantes que necesitas aprender -y uno de los más difíciles de adquirir- es aprender a diferir gastos y gratificaciones.
Debemos evitar gratificarnos inmediatamente, sin tener en cuenta nuestra situación financiera, o nuestras metas a largo plazo. Por desgracia, somos parte de una sociedad de consumo cuyo slogan es:  
Si de verdad deseas comprarlo, ¿por qué esperar?. Por esta razón, necesitamos cuidarnos de no caer en la trampa evitando sucumbir ante presiones externas o emociones esporádicas que nos llevan a realizar gastos innecesarios.
Muchas personas piensan que si ganaran el doble, todos sus problemas financieros se resolverían. Sin embargo, lo cierto es que si no sabemos cómo administrar cien dólares, menos sabremos cómo administrar mil. Si piensas que tu problema es que no ganas suficiente dinero, ello significaría que toda persona que gana un poco más que tú, no debería tener ningún problema financiero.
Aprendamos de los grandes triunfadores
Debemos aprender de los grandes triunfadores, quienes han creado el hábito de gratificarse sólo tras haber alcanzado alguna de sus metas. Deja a un lado la vieja costumbre de premiarte sólo por premiarte; de gratificarte sin haber hecho nada para merecerlo.
Cambiar esta costumbre exige mucha disciplina, ya que es parte de nuestra naturaleza humana el querer gratificarnos de manera inmediata y constante. 

Si crees ser víctima del status, déjame compartir contigo una definición de la palabra status que alguna vez oí:
Status: Es comprar cosas que no necesitamos, con dinero que no tenemos, para impresionar a la gente de la que no gustamos.
La ruina económica no se produce solamente por haber tomado una mala decisión financiera. Por lo general, ésta es el resultado de una suma de malas decisiones. La más común de ellas es no aprender a diferir la adquisición de los bienes que consideramos imprescindibles.
Pregúntate si alguna vez has comprado algo que considerabas indispensable sólo para volver a encontrarlo -meses más tarde- guardado en alguna caja, aún sin desempacar. Estas son las compras que poco a poco consumen nuestra fortuna.
¿Cómo se puede combatir este mal hábito?
Cuando estés pensando en adquirir algo fuera de lo ordinario, algo que no sueles comprar todos los días, no lo hagas inmediatamente, inclusive si lo crees muy necesario. Escríbelo en un pedazo de papel, pégalo en la puerta del refrigerador -o en cualquier otro sitio visible- y déjalo ahí por lo menos una semana. Si al final de esa semana aún deseas comprarlo con la misma urgencia que antes, hazlo sólo si puedes pagarlo en efectivo. Si no puedes, entonces no lo necesitas.
Si haces esto, probablemente descubrirás un gran número de cosas que, en su momento, pensaste que necesitabas con gran urgencia, pero que, en realidad, no era así. Te darás cuenta que, de haberlas adquirido, habrías desperdiciado tu dinero. Hazlo y no sólo tendrás más dinero en el bolsillo al final de mes, sino que también habrás dado el primer paso para asumir el control de tu situación financiera.
Autor: Dr. Camilo Cruz


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